
En la Región Metropolitana y sur del país, cientos de mascotas esperan a sus dueños en las ruinas de los que fueron alguna vez sus hogares y muchas aún permanecen en edificios deshabitados. A la cifra hay que sumar decenas de vacas, caballos y otros animales que caminan desorientados en busca de alimento en las localidades sureñas.
Tras el terremoto, cientos de animales fueron afectados. De 2 millones de viviendas que sufrieron daño por el movimiento telúrico, se estima que 500.000 de éstas quedaron absolutamente en el suelo y que por lo tanto 700 mil mascotas viven a su suerte.
En la región del Maule y BioBío, perros y gatos esperan a sus amos en las ruinas de sus hogares mientras que caballos, vacas, ovinos y otros animales caminan errantes en busca de alimento.
Y en la Región Metropolitana se dio el alerta de que muchas mascotas permanecían al interior de departamentos abandonados por sus moradores por posibles derrumbes.
Pese a que la Coalición por el Control Ético de la Fauna Urbana (CEFU) llegó a acuerdo con la Oficina Central de Emergencia (ONEMI) para acudir a las zonas destruidas por la catástrofe, aún no ha sido posible coordinar la ayuda debido a la imposibilidad de comunicarse con algunas agrupaciones animalistas pertenecientes a Concepción, el Maule y BioBío.
fuente www.prensanimalista.cl




