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General

Primeros Auxilios - Hemorragia

Indice del artículo
Primeros Auxilios
Ahogo
Cola
Costillas
Estado de shock
Hemorragia
Heridas
Huesos rotos o dislocaciones
Lomo
Obstrucción traqueal
Patas
Quemaduras y raspones
Respiración artificial
Resucitación cardiopulmonar
Shock eléctrico
Todas las páginas

Hemorragia: Una hemorragia externa es muy peligro­sa si observamos que la sangre fluyente es muy roja y espesa, lo que indica que se ha roto una arteria, por lo que se debe actuar de inmediato, tratando de parar la hemorragia con un vendaje, de preferencia estéril y semielástico; pero en caso de que no se disponga de ese material, no hay tiempo para ir a la farmacia y habrá que desgarrar una sábana. Proceda a envolver la parte que se encuentra sangrando de una manera firme, pero no tanto que pudiera afectar la circulación de las partes aledañas a la herida.

En caso de que se note que la venda no está funcionando directamente sobre la herida, habrá que seguir la línea de la arteria dañada hasta un lugar donde se pueda ejercer una mayor presión, o sea, las coyunturas, donde las patas del animal se unen con su abdomen; al presionar con fuerza en alguno de estos lugares descubriremos que el flujo de sangre se detiene, lo que significa que la arteria ha sido bloqueada y la sangre no corre hacia la herida; entonces habremos de vendar con fuerza en ese lugar, lo que hará las veces de "torniquete"; éste es un procedimiento de extrema urgencia, pues esta­mos deteniendo la circulación, por lo que no debe dejarse más de diez minutos; si tardamos más tiempo en recibir la ayuda médica, entonces habrá que aflojar el vendaje, permitir que la sangre fluya unos momentos y después volver a apretar.

Los oídos de los gatos son muy sensibles y una herida en esta región tiende a sangrar profusamente aunque no sea muy profunda; cuando esto suceda se deberá aplicar algodón o gasa absorbente en el lugar y presionar fuertemente con los dedos hasta que notemos que el flujo está controlado; dejando la gasa en su lugar procederemos a sujetarla con un vendaje que tendrá que circular por la cabeza y el cuello del gato.

Control de hemorragia severa
Pedir ayuda para sostener al gato y colocar el vendaje en el lugar de la herida
Si la sangre proviene de la nariz, no debemos inten­tar taponarla; lo primero que debemos hacer es colocar un trapo mojado en agua muy fría sobre el puente de la nariz para producir la vasoconstricción y con ello propiciar que disminuya o cese el flujo. Si esto no funciona, lo más probable es que la sangre provenga de una herida interna, lo que nos indica una condición mucho más grave que una hemorragia nasal, por lo que debemos acudir de urgencia al veterinario.

Es común que se desprenda totalmente la uña a consecuencia de un violento zarpazo, lo que produce un sangrado profuso, aunque no se trata de una herida grave, puede tratarse con una gasa desinfectada que presione el lugar afectado, bien sujeta con un vendaje.

Cuando un gato es atropellado o sufre una violenta caída, se pueden producir hemorragias internas que ocasionalmente se canalizan por la boca o la nariz; si este es el caso, el gato se encuentra en una condición muy seria y probablemente caerá en estado de shock, por lo que habrá que cubrirlo con una manta y llevarlo de inmediato con el veterinario.

Control temporal de hemorragia severa
Cuando se presente una hemorragia severa en pata, cola, cabeza o cuello, presionar con el dedo los puntos correspondientes